sábado, 19 de enero de 2008

Ana Guevara dio una muestra de su grandeza y de su amor por el deporte

Guevara dio sus motivos para el adiós
MÉXICO -- ¿...Y tú Carlos, cuándo, cuándo, cuándo presentas tu renuncia?



El deporte mexicano ha sufrido en las ultimas horas uno de los golpes más terribles de su historia. El retiro o la renuncia de la atleta Ana Gabriela Guevara es sólo el resultado de años y años llenos de desorden, malos manejos y corrupción en las personas o instituciones que manejan el deporte de México.

Ana, la gloriosa Ana, campeona mundial, subcampeona olímpica, ganadora de la Liga de Oro, dueña de records mundiales y una atleta ejemplar, ha decidido "rendirse" ante un sistema deportivo que sólo aparece para perjudicar, enturbiar y robar el avance de los atletas mexicanos. Guevara no es la primera ni la ultima que se ha visto perjudicada, pero parece ser sí, la única con la mentalidad y las condiciones para sostenerse en lucha.

El Comité Olímpico Mexicano, la Comisión Nacional del Deporte, la Confederación Deportiva Mexicana... todas, todas y cada una de nuestras instituciones cuyas funciones están enfocadas en fomentar el deporte y apoyar al deportista se han convertido desde hace más de medio siglo en "cuevas obscuras", donde el atleta no sólo no recibe las condiciones mínimas para cumplir con su labor, sino que es enredado en esa telaraña de malos manejos, de corrupción y hasta de falta de escrúpulos de improvisados dirigentes siempre más preocupados por sus intereses personales.

Ana ha tomado una decisión después de advertirles a las autoridades y al pueblo mexicano de que ese no es ni será el camino para la tan ansiada búsqueda de la excelencia deportiva.

Pero está claro también, que el deporte no es ahora una prioridad en un país en "guerra permanente" por recuperar la credibilidad de sus gobernantes. El deporte no puede ser prioridad en un país afectado por la pobreza. El deporte no puede ser prioridad en un país "tomado" por las fuerzas del mal, donde el ejército camina por las calles de las ciudades tratando de devolverle al ciudadano las garantías elementales de vida. El deporte no es prioridad en un país donde se acusa de desvío de fondos, de corrupción, de robo de un presidente de Federación y éste se escuda en las leyes y en la "hermandad" de los propios dirigentes para sostenerse en su puesto.

Ana tiene razón: "Las medallas en México se ganan por esfuerzos individuales de los atletas, no como resultado del apoyo y del trabajo de un sistema deportivo".

Esa frase resume años de fracasos y sinsabores que el deporte mexicano ha sufrido por las principales vitrinas internacionales, sean campeonatos mundiales, Juegos Olímpicos o cualquier tipo de competencia donde haya que comprobar el avance con respecto a otros países.

Entiendo bien que el propio Presidente de la Republica haya tenido que darle la espalda al asunto porque él tiene que estar ocupado en temas mucho más importantes de la vida nacional, pero sigo sin entender la labor de Carlos Hermosillo, el presidente de la Conade, un hombre que llegó a ese puesto pensando que las fotografías, el poder, las pasarelas y las bondades de la burocracia mexicana serian más que satisfactorias para los próximos seis años.

El presidente se equivoco cuando puso a Hermosillo en el puesto, porque él no estaba preparado para eso y porque lo único que pretendía el ex futbolista con el nombramiento era un avance en su ego, una manera de apegarse al poder y hasta de beneficiarse en materia económica. Hermosillo es y siempre fue un improvisado como presidente de la Conade.

Lamento mucho que la historia deportiva de Ana Gabriela Guevara haya terminado de esta forma, pero reconozco su valor, sus agallas, su carácter y hasta el hecho de que teniendo una vida resuelta y sin nada que demostrar en el campo deportivo, haya tenido la fortaleza para dar ese paso.

Aquellos que piensen Ana ha creado todo este asunto como una "cortina de humo" en respuesta al decaimiento de sus aptitudes deportivas, me parecen "estupidos".



Ana ha dado el primer paso, un paso que seguramente le agradecerán las futuras generaciones del deporte mexicano. ¿...Y Carlos Hermosillo? ¿Cuándo presentara él su renuncia?




* Por David Faitelson (16 de enero de 2008)

David Faitelson es uno de los reporteros deportivos más reconocidos en México y ha colaborado con medios como TV Azteca, diarios como Excelsior y El Heraldo, y estaciones de radio como Acir, y Radio Red. David es reportero y comentarista de ESPN

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