viernes, 15 de febrero de 2008

Chinos cada vez más interesados por el billar

A medida que Ding Junhui y Pan Xiaoting van sumando éxitos en competiciones de nivel mundial, el interés de los chinos por el billar va cada vez a más.
Recientemente, más de 20 000 aficionados se inscribieron en el Campeonato de Billar Ciudadanos de Beijing, organizado por la Asociación de Billar de la capital china. Hoy en día, este juego es practicado por unos 60 millones chinos. El programa que ahora comienza lo dedicaremos a examinar el presente y el futuro de este juego en nuestro país.


El billar se introdujo en China en la década de 1980. La mayoría de la población tiene un recuerdo gris sobre este juego: mesas de madera junto a la calle, tacos ásperos y varios jóvenes ociosos echando una partida. Ahora, en cambio, cada día hay más trabajadores cualificados que se aficionan a jugar al billar. Y como decíamos al principio, más de 20 000 beijineses de las áreas urbanas se han inscrito en el Campeonato de Billar Ciudadanos de Beijing, una competición abierta a participantes de entre 9 y 72 años. Pero, ¿a qué se debe este repentino interés de los chinos por el billar?

Seguramente la respuesta está en la máxima que dice: "Las palabras convencen, pero el ejemplo arrastra". Cuando hace unos años Yao Ming se incorporó a la NBA, el número de aficionados chinos al baloncesto experimentó un aumento espectacular. Algo parecido sucedió cuando hace tres años nuestras tenistas consiguieron la medalla de oro de dobles en los Juegos Olímpicos de Atenas. Pues ahora, Ding Junhui y Pan Xiaoting están animando el ambiente por lo que hace al snooker o billar ruso. El año pasado, Ding Junhui se impuso sucesivamente a nueve jugadores de categoría mundial y ganó el Abierto del Reino Unido, competición equivalente al campeonato del mundo. Tras su triunfo, el snooker empezó a estar en boca de todos los chinos. El señor Jin, traductor profesional participante en el Campeonato de Billar Ciudadanos de Beijing, nos dijo que se aficionó al billar por una razón muy sencilla: su admiración por las estrellas chinas de este juego.


"Aprendí a jugar al billar hace dos años animado por las actuaciones de Ding Junhui, cuya técnica sorprende a muchos de mis amigos extranjeros. Siempre me ha gustado el deporte y un día, cuando Ding Junhui ya se había hecho famoso, charlé con mis amigos sobre el billar. Luego vi algunas partidas por la tele. Así fue como poco a poco fue naciendo mi afición. Participé en el Campeonato de Billar Ciudadanos de Beijing no con la esperanza de lograr un premio, sino con el deseo de emular de alguna manera a las grandes estrellas".

En la parte continental de China la afición por el billar está creciendo a ojos vistas, lo que puede llevar a pensar que surgirá una joven generación de brillantes jugadores. Sin embargo, el señor Chen, propietario de las instalaciones donde se disputó el Campeonato de Billar Ciudadanos de Beijing, no cree que eso vaya a suceder. Chen, que lleva ya bastante tiempo dirigiendo sus billares, nos confesó que durante los primeros años el margen de beneficios era casi inexistente. Considerado un juego para gente ociosa, el billar no tenía buena fama en China y los trabajadores cualificados se mantenían alejados de él. Pero el ejemplo de Ding Junhui y Pan Xiaoting ha animado a muchos de ellos a tomar el taco. Con todo, la situación de los jugadores profesionales no ha experimentado ningún cambio radical.


"Los jugadores de primera categoría ganan como mucho entre 40 000 y 50 000 yuanes. En los días ordinarios, juegan en los billares locales, donde ganan el dinero que necesitan para poder participar en los torneos enseñando a los aficionados. En general, no ganan más de 5000 yuanes al mes. Por otra parte, los premios en metálico que se ofrecen aquí son muy modestos. Baste decir que el vencedor gana algo más de 10 000 yuanes".

Como nos explicó el señor Chen, a esta cantidad hay que restarles los gastos de manutención y alojamiento, lo que reduce bastante las ganancias de los campeones. Por lo tanto, cabe decir que en la parte continental de China los éxitos de Ding Junhui y Pan Xiaoting no son moneda corriente. El señor Chen desaconseja a los padres que depositen ciegamente en el billar profesional sus esperanzas sobre el futuro de sus hijos.


"A veces la gente se comporta como un rebaño de ovejas y sólo ve el lado bueno de las cosas. No hay que olvidar que el billar aún no es un deporte olímpico y que los jugadores profesionales tienen que correr con todos sus gastos, ya que el Estado no les ofrece ningún tipo de ayuda financiera. Supongamos que un joven apuesta su futuro en el billar y posterga su estudios. ¿Qué será de él si fracasa o no logra los éxitos esperados?".

El billar se ha convertido en un juego popular y ampliamente aceptado por los chinos. No obstante, todavía tiene que desarrollarse mucho para que su mercado arraigue profundamente en la parte continental de China.


*CRI (25 enero 2008)

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