martes, 5 de febrero de 2008

El "Súper Tazón" (Super Bowl) fue para los Gigantes de New York

A continuacion presento un resumen completo,con muchas fotos y datos interesantes, de diversas fuentes deportivas. Esta final del campeonato en USA el ultimo domingo 3 de febrero 2008 ; denominado Super Bowl (super tazon en castellano). Este evento acapara una gran audiencia en USA y hace que muchas familias o amigos se reunan y hagan una fiesta familiar y deportiva de este partido del rudo futbol americano (football).
CARLOS Tigre sin Tiempo (CTsT)

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Los Gigantes de Nueva York vencieron este domingo a los Patriotas de Nueva Inglaterra por 17-14 y se coronaron ganadores de la final del partido más importante del deporte estadounidense, conocido como el Súper Tazón. Con esta final, se cumplió la edición 42 de este tradicional evento que paraliza a Estados Unidos, que se jugó en el estadio de la Universidad de Phoenix, en Glendale, Arizona. Los de Nueva York demostraron otra vez su determinación para ganar.


Los Gigantes habían llegado a la definición con un récord de 13-6 y no eran los favoritos, ya que enfrente tenían a los Patriotas, que venían con un invicto de 18 partidos sin perder. De esta manera, los de Nueva York volvieron a demostrar en la final del campeonato de la NFL (Liga Nacional de Fútbol Americano, por sus iniciales en inglés), como en los juegos de postemporada, que estaban decididos a consagrarse.

La derrota privó a los Patriotas de obtener su cuarto campeonato en los últimos siete años. Los Patriotas no pudieron obtener su cuarto campeonato en los últimos siete años.

Además, les impidió superar la marca de los Miami Dolphins, que se consagraron años atrás en el Super Bowl sin perder un solo partido en 17 encuentros, incluidas tres victorias conseguidas en los play-offs.


Los Patriotas ganaron dos partidos en los play-offs y 16 en la temporada, logrando un registro total de 18 partidos ganados que los había convertido en favoritos.


Atrapada de película de Tyree alteró el desenlace


En la primera jugada, se libró de marcas por todo el medio para atrapar un pase de touchdown de cinco yardas de Eli Manning que puso en ventaja a los Gigantes de Nueva York. Pero Tyree tenía una más, al lanzarse como acróbata para llevarse un pase que allanó el camino para una anotación en los segundos finales y que sentenció la sorpresiva victoria 17-14 sobre los todopoderosos Patriotas de Nueva Inglaterra.
"Esa pudo haber sido una de las grandes jugadas de todos los tiempos en el Super Bowl", dijo el entrenador de los Gigantes Tom Coughlin.

Algo notable para Tyree, quien comenzó la temporada con su muñeca fracturada y su aporte a la ofensiva fue nulo. También fue un jugador que superó la adversidad, ya que su madre falleció de un ataque al corazón a mediados de diciembre.
Dentro de un equipo en el que Plaxico Burress y Amani Toomer son los wide receivers estelares, Tyree acabó como el blanco menos esperado. Y durante mucho tiempo, la afición de los Gigantes comentarán sobre la sensacional atrapada.

Los Gigantes perdían 14-10, con apenas 1:15 por jugar y Eli Manning se la jugaba con un tercero y cinco en su propia yarda 44. Los Patriotas se fueron con todo para presionar, pero Manning logró zafarse de dos defensores.

Tras abrirse paso por su flanco derecha, Manning lanzó un pase desesperado y arriesgado por todo el medio, con los defensive backs Rodney Harrison y Asante Samuel al acecho. Tyree se elevó, y con Harrison a sus espaldas, logró arropar el balón con ambas manos.

Harrison alcanzó a manotear el ovoide y por un momento logró que el mismo rebotase en el casco de Tyree. Pero eso le permitió al jugador de los Gigantes tener mejor control, y además tuvo el aplomo de mantenerlo en alto para demostrar que había hecho la atrapada.

"Fue una pelota bien peleada", declaró Coughlin.
La ganancia de 32 yardas dejó a los Gigantes en la 24 de los Patriotas, y pareció dejar sobresaltados a los Patriotas.
"Fue una jugada excepcional", afirmó Samuel.
"Rodney estaba ahí mismo", dijo Tom Brady, el quarterback de los Patriotas.
Los Gigantes pidieron tiempo, con 59 segundos para el final, y cuatro jugadas después, Manning conectó con Burress para el touchdown de la victoria.

Los Gigantes tuvieron dos respuestas para unos Patriotas que no pudieron tener peor día para ser imperfectos: una defensa infranqueable y una remontada milagrosa encabezada por Eli Manning, un quarterback que ya puede presumir que también tiene nervios de acero.


En una de las mayores sorpresas en la historia de la NFL, Nueva York estropeó el invicto de Nueva Inglaterra cuando Manning conectó con Plaxico Burress para un pase de touchdown de 13 yardas, faltando 35 segundos por jugar en el Super Bowl. La victoria del domingo por 17-14 fue la décima primera en fila de los Gigantes en territorio ajeno, y la primera vez que los Patriotas encajaron una derrota en más de un año.
También fue la más derrota más amarga, ya que Nueva Inglaterra (18-1) estuvo a tiro de una sola jugada de llevarse el título, pero su defensa no pudo frenar un avance de 12 jugadas con 83 yardas y que incluyó una acrobática atrapada de David Tyree, quien había anotado el primer touchdown de Nueva York.

Tom Brady, el Jugador Más Valioso de la temporada y victorioso en sus tres anteriores Super Bowls, estuvo bajo completo asedio durante el partido. Fue derribado cinco veces, tuvo que salir corriendo en una docena de ocasiones y en una instancia quedó de rodillas tras efectuar uno de sus varios pases malos.
Fue una situación poco vista para un mariscal de campo que se cansó de establecer récords esta temporada, además de un desenlace completamente inesperado para un equipo que parecía tener una cita con la historia.

Paradójicamente, fue una derrota frente a los Patriotas lo que prendió la mecha que dio paso a la marcha inclaudicable de Nueva York rumbo a su tercera corona en un Super Bowl y sexto título de la NFL.

Nueva Inglaterra ganó 38-35 en la 17ma y última semana para convertirse en el primer equipo desde los Delfines de Miami de 1972 que coronaron una temporada regular con récord inmaculado. Pero los Gigantes se inspiraron en ese revés en un partido que no tenía mayor significado para ellos.

Su confianza fue creciendo al paso de victorias en los playoffs, siempre como visitantes, ante Tampa, Dallas y Green Bay, y finalmente contra el más duro de todos los oponentes.

Los Patriotas tiraron la toalla cuando aún faltaban un segundo por jugar: su entrenador Bill Belichick cruzó el campo para estrecharle la mano a Tom Coughlin, el jubiloso técnico de los Gigantes, y se encaminó al vestuario e ignoró el trámite de poner rodillas en tierra al final.

El que fue Manning quien se encargó del ritual del triunfador no estaba en el guión. El hermano menor de Peyton, el mariscal de campo que ganó el Super Bowl del año pasado al mando de los Potros de Indianápolis, ya brilla con luz propia. No sólo emuló a su hermano, sino que exhibió la brillante precisión en los momentos postreros de un partido que usualmente son la tarjeta de presentación de Brady.

A Peyton Manning se le vio saltando de la alegría en un palco preferencia del estadio cuando Burress, quien casi ni entrenó en la semana debido a lesiones, atrapó el pase con la anotación del triunfo.
La sorpresiva victoria también sirve como una suerte de revancha no sólo para los Gigantes, sino para los demás de la liga por el escándalo del "Spygate" en septiembre, cuando se sorprendió a los Patriotas grabando las maniobras tácticas de un adversario.

Los Gigantes se convirtieron en el primer equipo wild card de la Conferencia Nacional que se corona en el Super Bowl, mientras que otros cuatro de la Americana lo han hecho en el pasado. También son el segundo equipo en salir campeón con una seguidilla de victorias fuera de casa, ya que Pittsburgh lo hizo en 2005.



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