viernes, 5 de septiembre de 2008

los ajedrecistas mayores de cuarenta años

En la lista Elo publicada por la FIDE abril 2008 se observa que los ajedrecistas mayores de cuarenta años solamente son 9 entre los top cien. El más viejo es el ex campeón mundial ruso Anatoli Karpov, con 57 años de edad y en el puesto 66º. Surge la pregunta ¿por qué los maestros con experiencia se alejan de la alta competencia? En las siguientes líneas se analizan los factores que conducen a los ajedrecistas mayores a distanciarse de los puestos de honor y hasta del tablero.




En la lista FIDE de abril 2008 figuran seis ases en el rango de 41 a 50 años de edad. Y, únicamente, tres figuran en el rango de 51 a 60: el GMI Anatoli Karpov (57), el MF Vladimir Aformeev (53) y el GMI Alexander Beliavsky (54). Además, debe tenerse en cuenta que Karpov y Afromev se encuentran con cero partidas.




Grupos de edad de los top 100,
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Rango en años... Número de jugadores

00 – 20 ..............................5

21 – 40 ............................86

41 – 60 .......................9

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FIDE abril 2008


Las causas por las cuales jugadores de estimable experiencia y mayores de 40 años figuran poco en la cima o se alejan de las competencias son las siguientes:

1. Psicológicas
2. Físicas
3. Neurológicas
4. Patológicas

1. CAUSAS PSICOLÓGICAS

La primera causa de la menor fuerza deportiva en los ajedrecistas mayores de 40 años es la disminución de la motivación para jugar. La ilusión de lograr un sitial deportivo es más bien juvenil. Las personas mayores, por el contrario, tienden a concentrarse en cuestiones prácticas de la vida, tal como el ingreso económico, la familia, la salud física y el ahorro para el futuro.

También ocurre que los galardones alcanzados ya no son incentivo. Alexander Alekhine una vez escribió que defender el título mundial le costaba mucho más que haberlo conseguido. Subrayaba que el retador era, realmente, el único motivado para conseguir lo que nunca había tenido.

La campeona mundial Zsuzsa Polgar comentó lo mismo a los Maestros peruanos amigos cuando visitó mi casa en 1993. Después de las medallas conseguidas, su motivación para el ajedrez había mermado, confesó.

Los campeones nacionales ya no tienen la misma ilusión por el título. Y si lo repiten, son los de fuerza excepcional. Por ejemplo, los GMI Orestes Rodríguez Vargas y Julio Granda Zúñiga reiteraron la máxima presea local “por añadidura”, hasta hacerse penta-campeones.




2. CAUSAS FÍSICAS

La otra gran causa de la menor competitividad luego de los 40 es la disminución de las capacidades físicas e intelectuales. Empieza a disminuir la masa corporal y, particularmente, el número de neuronas, es decir, de células nerviosas.

A los 40 comienzan a salir las canas y se insinúan las arrugas. Los músculos disminuyen en volumen, fuerza y velocidad. Los reflejos inician un largo proceso de lentitud psicomotora que se evidenciará en la senectud. Lo mismo puede ocurrir con la visión y la audición.

También el funcionamiento hormonal empieza una involución. Baja la Hormona del Crecimiento en la glándula cerebral Hipófisis. Igualmente, la Triyodotironina de la glándula Tiroides, comprometida en el metabolismo. La Testosterona, hormona vinculada a la agresividad (incluso para el ajedrez) arranca su caída. A los 50, la mitad de los hombres tienen Hipogonadismo, o sea, un menor tamaño de las glándulas productoras de Testosterona; y el 25 % sufre de impotencia sexual.

De otro lado, comienza a disminuir la Insulina, hormona que transporta la energía de la glucosa a las células. A los 40, precisamente, ocurre la incidencia de Diabetes Mellitus tipo 2, por déficit de la mencionada hormona.

Asimismo, bajan las células T, que nos defienden contra las neoplasias. Justamente, 40 años es una edad de riesgo de los cánceres de pulmón, estómago, próstata y cuello del útero.

3. CAUSAS NEUROLÓGICAS

Muy importante para el ajedrecista es el fenómeno de la muerte neuronal, llamada apoptosis en las ciencias médicas. Hay un deterioro lento y progresivo de la masa encefálica. Su peso -a los veinte años 1400 g.- baja 100 g. entre los 25 y los 70 años. Y se pierde más corteza que sustancia blanca, es decir, de la estructura cerebral ligada a la capacidad intelectual. La corteza cerebral es la encargada de las funciones llamadas cognitivas: memoria, atención, raciocinio, cálculo, inteligencia, etc., entre otras.

La pérdida de cerebro produce un sutil pero consistente deterioro de la memoria a partir de los 40. Se lentifica el aprendizaje. Hay que realizar más repeticiones de lo aprendido a fin de poder retener lo estudiado. Entre los 50 a 59 años, se puede perder hasta el 35 % de la memoria (Kaplan, 1998). Luego de los 50, aprender un idioma se hace realmente difícil.

4. ENFERMEDADES DE LOS 40 AÑOS

En la quinta década de la vida aparecen enfermedades como la Hipertensión Arterial, Hipercolesterolemia (exceso de grasa en la sangre), Diabetes Mellitus. Precisamente, la hipertensión arterial (HTA) mató al campeón mundial cubano José Raúl Capablanca a los 53 años en una repentina crisis hemorrágica cerebral en el “Chess Manhattan Club” mientras miraba la partida de dos aficionados. Recientemente, el GMI Ian Rogers, 20 veces campeón de Australia, se ha retirado de las competencias debido a la HTA.

En el Perú, el campeón nacional Carlos Espinoza Rivasplata y Julio Enrique Vásquez De la Paz fallecieron, precisamente, por HTA. El MI Óscar Quiñones Carrillo tuvo el cuidado de retirarse del tablero por la dichosa HTA. Lo mismo hizo el olímpico Hernán Miranda Souza-Cabada en los 80´s. El retorno a la lid del legendario tricampeón nacional arequipeño, José Andrés Pérez, se truncó de inmediato por una crisis de HTA en la primera fecha del torneo “Esteban Canal 1980”.


(Foto del GM peruano Julio Granda (derecha con anteojos) en plena partida con ajedrecistas juveniles peruanos)

PERÚ

Hablemos ahora de nuestros 20 mejores jugadores, según la lista FIDE abril 2008.

3800024 Granda Zuniga, Julio E g PER 2609 27 1967

3801497 Cordova, Emilio m PER 2518 19 1991

3800954 Castaneda, Georgui m PER 2487 0 1976

3800032 Urday, Henry g PER 2482 0 1967 i

3800229 Munoz Pantoja, Miguel m PER 2478 16 1975

3801969 Cruz, Cristhian f PER 2473 27 1992

3800156 Oblitas, Carlomagno m PER 2461 27 1970

3800040 Reyes, Juan m PER 2448 0 1963

3800989 Pacheco, Marco f PER 2407 9 1983

3800300 Belli, Mario m PER 2404 0 1956 i

3800296 Cruz, Filemon f PER 2403 26 1964

3801950 Cornejo, Max f PER 2385 23 1989

3802272 Cori, Jorge f PER 2377 18 1995

3800164 Pacheco Asmat, Jorge f PER 2370 0 1958 i

3800091 Aguilar, Juan f PER 2357 7 1954

3800059 Quinones Carrillo, Oscar m PER 2345 0 1941 i

3800580 Soto, Jorge f PER 2341 0 1970 i

3801080 Hernandez, Ivan f PER 2330 9 1971

3800636 Esplana, Christian f PER 2329 0 1983 i


3800075 Bravo Sedamanos, Hector PER 2325 0 1956 i


Se aprecia en este grupo representativo que hay nueve jugadores inactivos o con cero partidas. Se trata de un dantesco 45 %. Seis de ellos tienen 40 años o más. Veamos a cada uno, por orden de Elo, en su situación actual:

1. MI Georgui Castañeda (31). Figura con cero partidas y está en riesgo de pasar a inactivo. Encontrándose en la flor de la edad, no recibe el estímulo adecuado para participar en los campeonatos locales. Está dedicado a la formación de juveniles y capacitación de entrenadores.

2. GMI Henry Urday Cáceres (40). En el 2001, a los 33 años fue elegido Presidente de la FDPA hasta el 2005. En todo ese periodo no jugó ni lo hace ahora. Está habilitado para hacerlo. Mas nadie se ha preocupado por retornarlo al tablero.

3. MI Mario Belli Pino (51). Varios años sin jugar. Quiere hacerlo; pero, al igual que a otros colegas suyos, no le dan condiciones apropiadas. Se encuentra dedicado a la docencia escolar y universitaria.

4. MI Juan Reyes Larenas (44). Afincado en España desde los años 80. Jugó el memorable Nacional 1994 y nunca más volvió al Perú. Habla con fuerte acento ibérico, pero no se nacionaliza español. Juega excelente. No obstante, ningún dirigente se ha interesado por él. Luis Aguilar ha clamado por él, pero es una voz solitaria desde USA.

5. MF Jorge Pacheco Asmat (49). Dedicado a la docencia escolar y universitaria. Prematuramente retirado de las competencias, tiene apreciable fuerza táctica y buen manejo de las aperturas.

6. MI Óscar Quiñones Carrillo (66). Se retiró definitivamente en 1979, a los 37 años, por Hipertensión Arterial. Se dedicó al periodismo y la docencia. Finalmente, está entregado a la enseñanza en la Pontificia Universidad Católica del Perú.

7. MF Jorge Soto (37). Varios años que no juega. Muy fuerte en la táctica, juega rápido y bien. Prematuramente dedicado a la docencia y a la dirección técnica FDPA.

8. MF Christian Esplana (24). Es el único joven entre los desaparecidos del tablero nacional; además, su alejamiento es un misterio.

9. MN Héctor Bravo Sedamanos (51). Dos veces se ha retirado. La primera en 1976, a los 20 años, por razones religiosas no confirmadas. (El MF Javier Uría ha comentado con autoridad que los Testigos de Jehová no tienen prohibición de competir). Volvió al tablero en 1988 y jugó hasta 1993, cuando se retiró a los 37 años por razones misteriosas.

Todos los mencionados tienen un título FIDE, son jugadores muy fuertes y tienen un Elo por encima de muchos jugadores jóvenes hoy. Lo preocupante es que varios de ellos son recuperables para los campeonatos. Sin embargo, nadie se preocupa de que vuelvan y jueguen, por cierto en condiciones dignas de sus títulos.

CONCLUSIONES:

En general, la menor fuerza competitiva de los ajedrecistas mayores de 40 o su alejamiento del tablero es debido a:

a) El normal inicio de una disminución física y mental.
b) La focalización de sus intereses personales a aspectos prácticos de la vida.
c) La aparición de padecimientos físicos propios de la edad.

COMENTARIO

Entre nosotros hay quienes gustan de repetir mecánicamente la frase de Manuel Gonzales Prada “los jóvenes a la acción y los viejos a la tumba”. Es un falso canto a la juventud por la juventud misma. Tampoco se trata de glorificar a los ajedrecistas mayores. La cuestión es reconocer el punto medio: que el encuentro de los jóvenes con los adultos constituye una necesidad de recambio generacional en el Perú. Por consiguiente, le corresponde a los organizadores de campeonatos procurar ese encuentro fecundo e histórico de los jóvenes jugadores con los viejos Maestros.

* Autor: Pedro García Toledo (Junio 2008)

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