lunes, 20 de febrero de 2012

Entrevista a ganadora de Plata olímpica en nado sincronizado

Andrea Fuentes fue en Pekín 2008 la sombra de Gemma Mengual, la nadadora que seguía los pasos de la diva. Cuatro años después Fuentes lidera el equipo y se ha hecho un nombre propio en la élite de la sincronizada con un estilo más potente, más sentido, diferente. Y con el mismo reto: mantenerse entre los mejores equipos del mundo y, quién sabe si por una vez al menos superar a las rusas.

                                 (Gemma Mengual y Andrea Fuentes durante el dúo de Pekín 2008. / ALY SONG (REUTERS)
Pregunta. ¿Qué recuerda de las dos medallas de Pekín?
Respuesta. Lo que más recuerdo es la primera, la del dúo con Gemma. Me ocurrió algo parecido a lo que dicen que vives cuando estás a punto de morir: me pasó todo el año anterior por delante, todo el esfuerzo, todo el trabajo. Fue muy duro porque era la primera vez que me enfrentaba al dúo y me había entrenado más que nunca. No era tanto estar ahí como saber que lo había dado todo y eso tenía su recompensa.
P. ¿Lloró?
R. ¡Un montón! No podía controlarme…
P. Al margen de sus compañeras del equipo, ¿quién estaba en la grada apoyándole?
R. Viajó toda mi familia y un grupo de amigos. Fue un día muy feliz. Estaba muy contenta…

P. ¿Qué ha cambiado desde entonces en usted como deportista?
R. Tengo mucha más experiencia, no me pongo tan nerviosa y estoy mucho más segura de mí misma. También he aprendido a ser más efectiva cuando me entreno así que no tengo que hacer tanto volumen. El equipo es muy joven y, claro, mi papel también ha cambiado. Antes era yo la peque y ahora soy la mayor, tengo que transmitirles todo lo que he aprendido. Es un nuevo reto y a mí me gustan los retos.

P. ¿Le pesa ser la líder del equipo?
R. No, para nada. Me da fuerza porque me gusta avanzar y además aprendo mucho.
P. Mengual ha marcado la sincro española, la puso en el mapa. ¿Qué diferencias hay entre nadar con ella y con su nueva compañera, Ona Carbonell?
R. Son dos personalidades muy distintas. Ona es más joven y está en pleno proceso de aprendizaje. Nos repartimos el peso del ejercicio. Además, la combinación es muy buena porque tenemos puntos fuertes diferentes y juntas mejoramos mucho. Nuestra forma de trabajar es de buen rollo, de entendimiento y las dos somos muy ambiciosas. Con Gemma se trataba más de seguir sus pasos, de aprender con ella.
P. Con 28 años cumplidos, supongo que ya no todo será nadar. ¿Qué ha cambiado en su vida fuera de la piscina en los últimos años?
R. Me he ido a vivir al campo y tengo un huerto ecológico y cuatro gallinas. Siempre he querido tener gallinas. Me gusta la naturaleza y antes me escapaba al campo los fines de semana. También estoy estudiando Sociología, me gusta cocinar, el teatro… Este año tengo menos tiempo, pero algo saco. Y luego estoy en La Mina, el gimnasio que han montado Gervasio Deferr y Víctor Cano. Voy a las reuniones de padres, pero no me da tiempo a mucho más.

P. ¿Cómo es este año antes de los Juegos?
R. Ahora estamos entrenándonos de ocho de la mañana a ocho de la tarde, con dos horas para comer. Parece muy duro, pero ya sabemos que los años olímpicos son así. Estamos cambiando algunos ejercicios porque tenemos ganas de sorprender. Es nuestra seña de identidad.

P. ¿Le da pena que el programa olímpico no incluya el solo?
R. ¡No pasa nada! Está bien centrarse en dos pruebas. Ya es mucho trabajo.







* Texto por AMAYA IRÍBAR, El Pais,16 Febrero del 2012

No hay comentarios:

Publicar un comentario